A las 9:12h montamos en el tren dirección Kamakura. Antes de llegar al tren hemos pasado por toda una odisea. El metro iba llenísimo sobre las 8-8.15h de la mañana así que misteriosamente han aparecido los famosos señores de guantes blancos para empujarnos hasta que las puertas cerraran! Nunca pensé vivir eso en directo, es increíble porque cuando lo ves por la tele piensas que no es real pero lo es! notas como tus articulaciones y las de tus vecinos forman un tetris perfecto consiguiendo entrar unas 10 personas más al metro y cerrando las puertas sin herir a nadie. Lo mejor es la bajada ...... como tu espacio vital es inexistente te mueves como una gota de agua en la cresta de la ola, vas volando porque la masa te lleva y consigues salir del metro sin tener que poner un pie en el suelo, realmente impresionante. También hemos visto el vagón de ladies y hemos entendido el porque....jejejejej
En el tren camino a Kamakura, que está cerquita, no nos hemos podido sentar juntos y un joven japonés nos ha preguntado si queríamos cambiarle el sitio para poder ir juntos, estamos locos?? estamos en amabilidadilandia¿? En ese mismo tren hemos estado distraídos durante un buen rato. Antes de poder sentarnos en el tren (que parece más un metro que un tren) hemos visto algo parecido a un travolo, pero eso no es lo mejor, a Tati le ha parecido que escuchaba la canción de Pitbull I know you want me, you know i want cha! y efectivamente hemos podido comprobar que estaba incluso viendo el videoclip en su Ipod. Gran inyección de moral matutina. Posteriormente se ha podido sentar y ha empezado su espectáculo número dos, la reconstrucción facial, supongo que para parecer menos hombre, pero no está claro del todo. Pote, colorete, lápiz negro, rimmel, pestañas postizas (que es todo un arte colocárselas) y rizador de pestañas calentado con un mechero, todo ante la atónita mirada de varios de nosotros y el gran cartel verde que pone que por favor no te maquilles en el tren. Si señor, GRANDE!
Nos hemos bajado en la estación de Kita-Kamakura, que por lo que había leído en los foros era la mejor y la verdad es que es dónde todo el tren se baja. jejej
casi no hay vending machines en japón...
Primero sufres por si te vas a perder o si no vas a encontrar todo lo que deseas ver pero la verdad es que está todo muy bien señalizado y si no te gustan las señales solo tienes que seguir al personal porque todos van al mismo sitio.
Advertencia: No ir a Kamakura si el día antes has estado millones de horas andando porque todos los templos tienen escaleras y tu cuerpo no lo resistirá.
Los templos son guapos de ver pero todos son más o menos iguales y en casi todos tienes que pagar, así que mejor primero informarse de los que se quieren ver y los otros verlos por fuera o no. Además hay millones de ellos y por el camino están señalizados junto a la distancia en metros que te faltan para llegar.
En los alrededores de uno de ellos había un muñeco calvo y barrigón rodeado de gente que le tiraba dinero y le tocaba la barriga así que pensamos que era un dios de la fertilidad o así hasta que unas abuelas se acercaron y empezaron a manosearlo entero mientras nos miraban como incitándonos a tocarlo. Yo, que soy muy listo..., me toqué mi barriga a modo de broma y todas se abalanzaron sobre mi intentando acosarme! Minutos después descubrimos que era una especie de dios de la felicidad ...... me quedo más tranquilo.
En unas escaleras que bajaban del recinto vimos a un monje con una especie de plumero blanco en la mano del cual salían como cuerdas que se acercó a un coche que tenía todas las puertas abiertos y empezó a hacer un ritual moviendo la cosa esa hacia los lados a modo de espanto para los malos espíritus o vete a saber tú qué.
Tras varios templos fuimos a la "estación" de autobuses para coger el bus hacia el Gran Buda. Es el segundo Buda más grande de Japón y la verdad que impacta ver esa gran figura de bronce allí al aire libre. Eso sí, está llenísimo de gente!
Por la tarde cogimos el tren Kamakura - Yokohama, pero en Yokohama no vi nada interesante (me faltó chinatown pero no creo que difiera demasiado de la de londres o ny) así que ....
En Yokohama vimos el mar, el parque de atracciones, el centro y los edificios gigantes pero boh.
Esa misma noche usamos el bono que el hotel nos había dado por el hecho de pasar más de 5 noches en él mismo. Cena gratis en el restaurante del hotel. Buenísima!!! Te dejan elegir entre dos platos del menú y te los acompañan de arroz, ensaladita avinagrada y sopa de miso. Yo pedí tempura (oh my dog) y burn fish with sweet soy sauce (OH MY DOG!)
Ra ra ah ah ah roma ro ma ma ga ga oh la la want your BAD ROMANCE.
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